“La amistad verdadera supone tambén un esfuerzo cordial por comprender las convicciones de nuestros amigos, aunque no lleguemos a compartirlas, ni aceptarlas.”
“Es más fácil decir que hacer. –Tú…, que tienes esa lengua tajante –de hacha-, ¿has probado alguna vez, por casualidad siquiera, a hacer “bien” lo que, según tu “autorizada” opinión, hacen los otros menos bien?”
“Sin el Señor no podrás dar un paso seguro. –Esta certeza de que necesitas su ayuda, te llevará a unirte más a Él, con recia confianza, perseverante, ungida de alegría y de paz, aunque el camino se haga áspero y pendiente.”